El eco o la vida


Muchas veces me he preguntado el por qué de las reacciones de otros ante determinados hechos, especialmente en sus reacciones hacia mi persona, tratando de darle alguna explicación tiendo a poner el foco en el otro; y esto es curioso porque cuando analizo un partido de baloncesto me sucede justo lo contrario, no suelo perder el tiempo en analizar aquello que no depende de mí... hace poco, analizando la reacción de algunas personas ante un hecho que me afectaba, recordé este cuento que hoy comparto con vosotros y que hace que vuelva a comportarme en la vida como lo hago en el baloncesto (o es al revés?):

"Un padre y su hijo estaban caminando por las montañas.

De repente, el hijo se hizo daño y gritó:

- ¡Aaaaaaahhhhhhhh!

Sorprendido, oyó como la voz se repetía en algún lugar de la montaña:

- ¡Aaaaaaahhhhhhhh!

Con curiosidad, gritó:

- ¿Quién eres?

Y la voz respondió:

- ¿Quién eres?

Se enfadó con la respuesta y gritó:

- ¡Cobarde!

Y la respuesta que recibió fue:

- ¡Cobarde!

Miró a su padre y preguntó:

- ¿Que está pasando?

El padre sonrió y le dijo:

- Hijo mío, presta atención.

El padre gritó a la montaña:

- ¡Te admiro!

La voz respondió:

- ¡Te admiro!

Otra vez gritó el hombre:

- ¡Eres un campeón!

La voz respondió:

- ¡Eres un campeón!

El chico se sorprendió, pero no entendió. Así es que su padre le explicó:

- La gente lo llama eco, pero la verdad es que es la vida"


Nota: Añado aquí este vídeo (1 día más tarde de la publicación del artículo) que refleja claramente el sentido de este cuento


  
  
  

Agregar comentario