Detrás de los focos



Desde que soy entrenador de baloncesto sé la importancia que tiene el trabajo en equipo... es curioso, porque sé lo importante que es que los jugadores actúen en equipo, pero al mismo tiempo se la dificultad que tiene trabajar en equipo cuando eres tú el que tiene que ejecutarlo (lo de trabajar en equipo quiero decir), saber escuchar (sí escuchar, con todo el significado de la palabra escuchar), saber delegar, saber hacer sentirse importante a todo el mundo y a la vez saber comunicar la decisión final tomada, qué depende al final del entrenador.
En los equipos sabemos que hay miembros que reciben todos los focos, en el caso de los jugadores son las estrellas, aquellos que meten más puntos, a veces los grandes reboteadores o taponadores y rara vez los buenos defensores; en el caso del cuerpo técnico los focos suelen centrarse, para bien y para mal, en el primer entrenador.
Sin embargo, para que las estrellas puedan anotar puntos, alguien les tiene que poner bloqueos para liberarlos de sus defensores, para que un entrenador pueda elegir una estrategia y una táctica alguien ha tenido que ver con antelación al rival y haber realizado un informe, el preparador físico ha tenido que poner a tono a sus jugadores, el médico y los fisios recuperar los golpes y lesiones, el utillero tener todo preparado en el momento justo... recuerdo siempre una frase que me gusta mucho "un equipo es la mejor versión de sí mismo cuando sus integrantes son la mejor versión de sí mismos"

Y pensando en este tema siempre cuento a mis equipos un fragmento de un libro que me encanta y que refleja claramente la importancia de todos y cada uno de los miembros del equipo y no sólo de los que reciben los focos (que también), este fragmento pertence al libro "El circo de tres pistas" de Jones Loflin y Todd Musig (Editorial Empresa Activa):
"Mientras observaba a los artistas que practicaban, Dominic dijo:
- Lo que he averiguado en mis años con el circo es que cada número contiene una lección sobre cómo trabajar con los demás de una forma eficaz.
- Tomemos este número del trapecio, por ejemplo. Hace muchos años sustituí a uno de los artistas que estaba enfermo con gripe. Sólo tenía que sostener la barra, pero aprendí muchas cosas sobre el trabajo en equipo.
- Aprendí que cada uno de los que participaban en un número es importante. Si una sola persona no ejecuta el trabajo del que es responsable, todo el equipo sufre las consecuencias.
- Mire al hombre que está en aquella plataforma. ¿Sabe cuál es su trabajo?
- No - respondió Mark.
- Pasar la barra a uno de los trapecistas cuando se lanza desde el otro lado - dijo Dominic.
- No parece muy difícil - comentó Mark.
- ¿Ah, no?- replicó el jefe de pista - ¿Y si esa persona dijera: "No soy la estrella, nadie se fija en mi, aquí en la oscuridad"? Debido a su falta de entusiasmo, se volvería descuidado, lanzaría la barra en el momento equivocado y el trapecista no la podría recoger. ¿Qué pasaría?
Mark comprendió que había subestimado el valor de aquella persona.
- El trapecista se caería - dijo.
- Exactamente - respondío Dominic, asintiendo con la cabeza.
- Recuerde que cada uno de los miembros es importante y tiene que estar plenamente concentrado en hacer lo que tiene que hacer para que el equipo alcance el éxito. Esto es así, tanto si hablamos de un departamento como de una organización o de una familia"
 
Yo suelo añadir, que por eso es importante dar las gracias siempre a aquellos que trabajan junto a nosotros detrás de los focos, sin ellos no somos nada.
Y además es labor del entrenador mantener a toda esa gente motivada, sea cual sea su trabajo y/o misión. (y esto es realmente difícil).

Nota: mientras pensaba en este artículo, un amigo (Fabián Téllez) escribió, a través de facebook, un artículo en el que mostraba su agradecimiento a todas las personas que le acompañan o han acompañado en su viaje a través del baloncesto... y al leerlo me acordé de lo gratificante que es, cuando estás detrás de los focos, que el jefe se acuerde de tí y te de las gracias porque sabe que sin tu trabajo y el del resto de "ocultos" su éxito no hubiera sido posible. (sea lo que sea que entendamos por éxito).

¡¡¡GRACIAS a todos cuantos habéis participado de una manera u otra en mis éxitos!!! (Vosotros sabéis quienes sois, la lista es interminable)


  
  
  

Comentarios (2) -

  • Gran artículo, Jota. Reconozco que me ha hecho reflexionar dado que no soy dado a valorar los puntos que uno u otro jugador puedan anotar, refuerzo más los intangibles, también merecen su momento de gloria pues así todos se sienten valorados.

    "Un equipo es la mejor versión de sí mismo cuando sus integrantes son la mejor versión de sí mismos", te la compro.

    Por último, quería agradecerte la pasión e ilusión que transmitiste en el clínic celebrado hace unos días en Andratx. Tuve el placer de asistir, resolver una duda que tu planteamiento ("el mío, el de Jota", como te gusta aclarar ;)) me hizo surgir acerca de no trabajar con triángulos sino con líneas, incluso a toda pista, pero sobretodo aprendí. Y lo que me queda.

    Muchas gracias, Jota.
    • Hola Daniel... Gracias por tu comentario.
      Evidentemente la frase que me compras no es mía, pero a mí me gusta mucho.
      Me alegro que te gustara el clinic en Andratx.

      Muchas gracias a tí, Daniel.

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